La Tensegrity es la raíz que sostiene todos los aspectos de mi vida
Desde que practico Tensegrity ha sido la raíz que sostiene todos los demás aspectos de mi vida, nutriéndolos y dándoles sustento con una lucidez, sobriedad y presencia que nunca antes había experimentado. Dejé de ser una “hoja al viento” y cada vez más puedo dirigir mis acciones y mi vida con sentido y propósito.
En cuanto a las relaciones, la Recapitulación me ha ayudado a darme cuenta de cuál es mi papel en ellas y a dejar de sentirme la víctima. Si algo no me gusta –en lugar de sentirme herida o explotar de enojo– puedo tomarme un momento, respirar, cambiar mi postura corporal y preguntarme con qué contribuí para que la situación fuera de esa manera, qué es lo que realmente quiero y qué puedo hacer para que sea diferente. De esta manera he podido cambiar el hábito de sentirme ofendida y abrirme a escuchar a la otra persona, escucharme a mí misma y tomar nuevas acciones para estar más en equilibrio o bien salir de esa situación.
Cuando practico los Pases Mágicos y las respiraciones entro en un estado de conexión conmigo misma y con lo que me rodea que disfruto mucho y en donde puedo sentirme, escucharme, quererme, estar consciente de mi respiración y de mi cuerpo, de mi energía, de lo que necesito en ese momento –nutrirme, dormir, soltar las tensiones, sentirme querida si estoy triste, etc– y entonces puedo procurarme a mí misma esto para no esperar o exigir que alguien más me lo dé, siendo más consciente de que soy responsable de mí misma soltando las expectativas que antes depositaba en los demás. Y también he podido expresar cuando realmente necesito algo del otro y pedirlo con claridad y amabilidad.
En mi relación de pareja me ha ayudado a aprender a negociar y a expresar mi desacuerdo o enojo de una manera amable. También a ‘soltar’ y dejar de querer tener el control en todo, a respetar a mi pareja, sus espacios, sus costumbres, sus sueños. Aprendí también a agradecer por el apoyo que me brinda y a apoyarlo también. Esto me ha llevado a tener una relación más armoniosa, a compartir más como compañeros y a disfrutar su presencia.
En cuando a mis relaciones familiares me ha ayudado a expresar mi afecto y a darme un tiempo para convivir con mis padres y hermanos, cambiando el hábito de sentirme abandonada y excluida por el gusto de verlos y pasar tiempo con ellos.
También he podido cambiar mi perspectiva de timidez y, si bien antes me daban miedo las interacciones con cierto tipo de personas la cuales cuando era niña consideraba que eran ‘más’ que yo; ahora cada vez que interactúo con una persona que me recuerda esos sentimientos de inferioridad, lo tomo como un desafío y una muy buena oportunidad para conocer más ese miedo y cambiarlo, porque entiendo que “nadie le está haciendo nada a nadie” y que todos vamos camino a la muerte. Entonces puedo ver a estos seres con afecto y asombro.
En la relación con mis compañeros, equipos y grupos de trabajo estoy aprendiendo a tomar iniciativas y responsabilidades, a expresar mi punto de vista y a escuchar a los otros sin sentirme inadecuada, que lo hice mal o por el contrario que yo tengo la razón, sino con una actitud más abierta, relajada, presente, con gusto, asombro y dispuesta a aprender de ellos.
Aún sigo trabajando todas estas áreas pues es un camino de todos los días. Aún quiero aprender a escuchar a mi corazón y saber qué es lo que realmente quiere. Siento que este seminario será clave y lo espero con mucha emoción.


