Una pequeña flama ardiendo

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Una pequeña flama ardiendo

Para mi practicar Tensegridad ha significado un cambio muy bueno en mi vida. La práctica del Pase Mágico La forma del Afecto, el afecto a sí mismo, me ha dejado recobrar una parte de mí misma que pensaba que estaba perdida. Realmente puedo afirmar que este Pase Mágico cambió mi vida.

A partir del Seminario en mayo de 2013 sentí un regreso a la estimación por mí misma; sentí cómo el afecto, la dignidad, el respeto hacia mi persona regresaron como cuando era niña. El efecto de esto trajo mucha alegría de vivir…

Los días después del Seminario sentí una euforia, una felicidad, un regocijo… una pequeña flama ardiendo: darme cuenta de que tenemos al alcance una hermosa herramienta, descubrirse a una misma, a uno mismo…

Practico constantemente Tensegridad porque me da fuerza y ánimo para recobrarme, redescubrirme y amarme. He dejado de juzgarme severamente. Agradezco al Infinito por esta oportunidad de renovación.

El término Tensegridad volaba en mis pensamientos eventualmente

Práctica

El término Tensegridad volaba en mis pensamientos

Leí hace años los primeros ocho o nueve libros del maestro Carlos Castaneda, realmente fascinantes, pero representaban una posibilidad que parecía inalcanzable para la mayoría de los seres humanos. Y ahí, hace años, empezó la búsqueda.

El término Tensegridad volaba en mis pensamientos eventualmente, entonces a través de internet busqué algo que me diera un indicio, encontré muchas páginas pero ninguna llenaba mis expectativas. Cuando ya estaba decidida a irme lejos a un pueblito o ranchería para poder practicar “pases mágicos” -pues una posibilidad autentica parecía imposible- encontré la página de Cleargreen donde busqué un grupo de práctica y me integre inmediatamente.

A los quince días de incorporarme al grupo había un Seminario en la Ciudad donde vivo y por su puesto me inscribí. Realmente ni siquiera tenía idea de lo que ello implicaba.

El seminario me hizo percatarme de que ahí había algo más. Pero aún tenía que aprender, comprender y aplicar una serie de conocimientos que ni si quiera sospechaba.

Después del Seminario continúe en las prácticas de grupo una vez a la semana. Realmente ejercitar por mi cuenta me costaba mucho trabajo pero me asombraba y admiraba lo especializado de los movimientos y técnicas que se aplican. De repente empezaron unas clases de Ciclicidad que al principio no entendía, se me hacían técnicas para un bienestar únicamente cotidiano, incluso las preguntas me parecían difíciles de responder. Pero bajo ningún contexto claudiqué y así, paso a paso, he ido comprendiendo la gama de variantes, posibilidades, técnicas y demás que tan acuciosa y especializadamente se encuentran en la Tensegridad.

La Tensegridad no solo implica un bienestar en la vida cotidiana, económica o física, sino que va mucho más allá, a la naturaleza del ser humano en su máxima expresión. Solo que no es una fórmula matemática que se memorice; su velado conocimiento se obtiene realmente con la práctica que permite comprender su esencia.

En la Tensegridad converge algo indescriptible pero tan propio de los seres humanos y que hoy, afortunadamente, se encuentre a la vista y alcance de todos.

Quiero Agradecer Infinitamente a todos aquellos semejantes que hacen posible que la humanidad cuente con ésta posibilidad; así como a mis compañeros de práctica, que consciente o involuntariamente me apoyan, orientan y contribuyen.

La Tensegrity me ha brindado la oportunidad de cambiar mi vida en muchos aspectos

La Tensegrity me ha brindado la oportunidad de cambiar mi vida en muchos aspectos y puedo decir que todos estos aspectos están conectados a las relaciones, desde las relaciones con una sola persona o un grupo hasta la relación conmigo mismo, con otras formas de vida y con el Espíritu.

Para mí la Tensegity ha sido un camino para tener una mejor presencia en el mundo, en la vida; solía sufrir todo el tiempo porque las relaciones en general no eran lo que yo quería, lo que yo esperaba, todo el tiempo vivía anhelando la comprensión de lo externo para poderme sentir conectado, y además era la comprensión de algo que era vago para mí porque yo no sabía qué era exactamente lo que yo quería de los demás e incluso de mí mismo, así que solía sentirme decepcionado y eso se reflejaba en la forma en la que me relacionaba con los demás.

Entonces, con las herramientas de la recapitulación y los Pases Mágicos pude volverme consciente de qué era lo que estaba haciendo y luego de qué era lo que quería y entonces de que era lo que necesitaba, así que mis interacciones comenzaron a cambiar porque me empecé a sentir mejor conmigo mismo, comencé a ser claro acerca de qué era lo que yo quería y necesitaba y a respetar lo que otros querían y necesitaban, en vez de estar en un constante estado de esperar algo de los demás y en vez de estar en ese estado desgastante de querer la atención, porque me podía yo mismo dar esa atención y esto permitió que mi corazón se abriera a este mundo.

Cuando comencé a recapitular el origen de dónde aprendí a como relacionarme, comencé a sanarme; me refiero a mis relaciones familiares, pude limpiar mi vínculo con mi padre, mi madre y mi hermana de principio, y luego mi vínculo con otros familiares y también con amistades y colegas, y al mismo tiempo que hacía esto, al transitar este camino, pude sanar mi vínculo con otros seres vivos como los árboles y los pájaros y el sol, la tierra y las estrellas así que puedo decir que comencé a sanar mi vínculo con el Espíritu y pude reconocer el soporte y apoyo que tengo de todos ellos, ese apoyo y soporte que siempre quise.

Y todo esto ha sido un viaje completo, realmente siento que estas herramientas son la forma más adecuada para transitar esta vida, y con esto quiero decir que sigo aprendiendo y buscando mejorar todo el tiempo mis relaciones. Por supuesto que hay aéreas que siento que requieren más trabajo que otras, entre ellas cómo crear una relación de pareja consistente y auténtica y también cómo crear una buena relación con compañeros potenciales de trabajo y muy buenos amigos.

He aprendido a trabajar mis relaciones intentando una nueva vista de los seres que me rodean

Durante todos estos años que he practicado Tensegrity he aprendido a trabajar mis relaciones, que van desde las familiares hasta las laborales, intentando una nueva vista de los seres que me rodean, además, haciendo el esfuerzo permanente de no juzgar a las personas y no tomarme las cosas como algo personal.

Al utilizar las herramientas del camino del Guerrero, he aprendido a ser más consciente de mis actos y de hacerme responsable, al ver mi parte, en las diferentes interacciones que tengo con mis semejantes.

Creo que no sólo he mejorado en mis relaciones con las personas, sino también he aprendido a apreciar todo lo que me rodea como la naturaleza, los animales, las cosas materiales, y al mismo tiempo, trabajar el desapego.

Por otra parte, al trabajar permanentemente la importancia personal, he aprendido a ser más paciente y a escuchar a los demás, sin querer decirles siempre lo que deben o tienen que hacer, sólo escucharlos y verme reflejada en ellos.

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La Tensegrity ha sido para mí el camino de búsqueda y encuentro con mi corazón; con esa parte de mi ser que me ayuda a considerar mi vida como valiosa, valiosa en el sentido que tiene significado. Además es como el pilar que me sostiene en las diversas experiencias que voy teniendo en mi camino.

Es decir que con los movimientos, respiraciones y ejercicios de acecho puedo limpiarme de los juicios que me impiden disfrutar y valorar, como a piedras preciosas, mis relaciones.

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La práctica de la Tensegrity con todas sus herramientas, me ha permitido redistribuir mi energía y poder estar un poco más presente y atenta en mis interacciones, mientras que el diario de navegación, el testigo y los ejercicios de acecho me han brindado la valiosa oportunidad de verme en mis patrones repetitivos y reconocer cuando estoy actuando y relacionándome con los otros desde el juicio y el ruido del diálogo interno. Esta consciencia me ha permitido desarrollar mayor empatía con las otras personas al intentar relacionarme desde un lugar más balanceado y silencioso.

Por otro lado, mi experiencia es que la Tensegrity es la parte pragmática de las enseñanzas de Don Juan Matus, y funciona como un pegamento que da sentido de manera poderosa, fluida y elegante a las enseñanzas de este linaje convirtiendo a los practicantes de los pases mágicos en una comunidad funcional que comparte el anhelo por la libertad.