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Próximamente habrá un seminario de Tensegridad de Carlos Castaneda, por tal motivo se llevarán a cabo 2 charlas basadas en este seminario.
“Es tiempo de que pagues ciertas deudas pendientes que has generado en el curso de tu vida. No quiere decir que las pagarás completamente, sino que debes hacer un gesto…
Esta tarea es guiada por el sentimiento más puro, el sentimiento del guerrero viajero que se dispone a sumergirse en la infinitud del momento presente, y haciendo esto, dice gracias”
Don Juan Matus
Lugar:
- Librería Gandhi Foro “Mauricio Achar”
- Miguel A. de Quevedo 121 Col. Chimalistac México D.F.
ENTRADA LIBRE
Fechas
- Sábado 8 de Mayo a las 12:00 horas
- Martes 11 de Mayo a las 19:00 horas
Informes: Verde claro 5518-7397
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¿Qué te cuesta?” – Un Seminario sobre el Liderazgo y la Medida del Valor
Mayo 22 & 23, 2010 Ciudad de México
…Es tiempo de que pagues ciertas deudas pendientes que has generado en el curso de tu vida. No quiere decir que las pagarás completamente, sino que debes hacer un gesto. . . Esta tarea es guiada por el sentimiento más puro, el sentimiento del guerrero viajero que se dispone a sumergirse en la infinitud del momento presente, y haciendo esto, dice gracias”
don Juan Matus
Una tarde, antes de una práctica de Tensegridad, dos practicantes estaban
inmersos en un intercambio tenso.
Linda estaba diciendo “Oye, Raúl ¿no me ibas a pagar al final de mes? No he tenido noticias tuyas…”
Raúl se contrajo y contestó “Mira, sabes que soy bueno para pagar, es una cantidad grande, dame un poco más de tiempo! ¿Qué te cuesta? ¿cuál es el problema?”
En ese momento, Carlos Castaneda entró en el estudio y condujo a todos a formar parejas y practicar una forma de pases mágicos que comenzaba con un giro de los tobillos, seguido inmediatamente por un círculo de las muñecas.
“El modo en que manejamos nuestra energía en estos movimientos refleja el modo en que manejamos energía en nuestras vidas”, dijo Carlos Castaneda. “Si estamos rígidos, incapaces de girar, entonces es probable que nuestra energía esté atorada también”.
Dijo que necesitamos reconocer el valor de nuestra energía, para manejarla sabiamente, y nutrir su flujo.
“Esto incluye”, dijo, haciendo una pausa momentánea, “ser conscientes de cómo valoramos y manejamos el dinero”.
Raúl sintió que su garganta y sus puños se apretaron; Linda se ensanchó con orgullo.
Carlos Castaneda prosiguió, al tiempo que hacía girar sus muñecas, “¿No es interesante que la palabra valor, fuera originalmente un verbo vinculado a la palabra latina ‘girar’? Los sistemas funcionales están girando, moviéndose, circulando, capaces de mantener un flujo, como la savia en los árboles, la sangre en las venas, el aire en los pulmones, la tierra siendo volteada en el suelo”.
“Ésta es la naturaleza de la energía como fluye en el universo…. Como un físico dijo, ‘La energía ni se crea ni se destruye’; transmuta, cambia de manos, se transforma. Don Juan me dijo que el dinero es una forma de energía, un intercambio entre formas, la expresión pragmática de una corriente del universo”.
Después Carlos Castaneda guió a todos a hacer otro movimiento, en el que uno de los compañeros girara al otro, y tomaran turnos para hacerlo. Raúl y Linda batallaron con el movimiento.
“Ser consciente de cómo usan su energía –y sus recursos—y mantenerlos fluyendo, vitales, adaptables, es ser un lider”, continuó Carlos Castaneda. “Un punto de vista adolescente acerca de un lider es que es una persona que les dice a otros qué hacer, –por el contrario, un lider está dispuesto a hacer y ver en un giro total de 360 grados, para jugar todas las partes, tener una mirada completa de lo que ha dado y ha recibido, hacer una transacción mutuamente benéfica y gozosa”.
Después guió a los estudiantes para practicar otro pase mágico donde cada uno de los compañeros estrechara la mano del otro.
“Deben sentir una corriente de energía entre ustedes”, dijo, “Tal vez uno de ustedes está demasiado laxo –excesivamente fluido—o demasiado tenso –cerrando el flujo.Vean si pueden encontrar al otro en la tensegridad del justo medio”.
Linda y Raúl practicaron el movimiento.
“Si uno es demasiado suelto”, continuó Carlos Castaneda, “entonces es posible esconderse detrás o colapsar bajo la creencia de que manejar bienes va a ser difícil’, o ‘No tengo suerte’, o ‘Es muy fácil para él o ella o ellos, pero no para mí’, o ‘no tengo que prestarle atención al dinero, siempre me llega de algún modo…’ Y este es el modo en que uno maneja energía también –perdiendo momentos fundamentales y definitivos, no comprometiéndose, y dejando que la energía y las posibilidades se escurran entre los dedos de las manos”.
Raúl enrojeció, Linda sonreía radiante.
“Claro que esta clase de vaguedad es uno de los modos de manejar con descuido el dinero o la energía”, continuó Carlos Castaneda, “Otro modo consiste en ser rígido de más, tenso, mezquino y rigurosamente recto, acumulando recursos, regateando sobre costos o prestándoles a otros junto con una pequeña dosis de enjuiciamiento, creyendo que ‘mi modo es el correcto’, y ‘soy mejor que ellos’. Aquí las posibilidades energéticas se dejan pasar porque no encajan dentro de la aparente perfección de nuestro hermético plan preexistente”.
Los hombros de Linda cayeron hacia adelante. Raúl se veía aliviado.
“Para seguir el flujo de energía”, continuó Carlos Castaneda, “necesitamos encontrar un balance dentro de nosotros mismos y en relación con otros: en el que estamos viviendo de acuerdo con nuestros medios, donde seamos tanto cuidadosos como generosos con nuestros recursos, conscientes de lo que podemos ganar y gastar y ahorrar –haciendo nuestra parte y confiando en el Espíritu para guiarnos”.
“Para estar en ese estado, la mayoría de nosotros necesita hacer algo de tarea: Necesitamos mirar a ‘quién nos enseñó a manejar dinero’. Raúl, ¿quién te enseñó? “.
“Nadie lo hizo” dijo Raúl. “Sólo recuerdo haber pensado que mi padre era despreocupado y mi madre era impaciente con él, ella quería que él ganara más, y él estaba feliz siguiendo con su tienda de música y pagando sus cuentas cuando hacía una venta grande”.
“¿Y qué hay contigo, Linda?”
“Bueno, mi padre ganaba bastante, pero gastaba la mayoría del dinero en él mismo. Mi madre incluso tenía que rogar que le diera dinero para comestibles. Así que decidí que no quería nunca depender económicamente de nadie más; trabajaba después de las horas de escuela y durante el verano para tener mis propios ingresos”.
“Bueno, hiciste bien en aprender a manejar dinero, de otro modo, estamos siempre a merced de otros, sujetos a sus caprichos. Pero hay que tener cuidado de no esperar que otros estén a tu merced. ¿Cierto, Linda?”.
“Cierto, no se me había ocurrido pensar en eso. . . ¿Cómo puedo cambiarlo?”.
“Comienza desde el principio”, dijo Carlos Castaneda. “Haz una lista –un inventario–, mira quién te enseñó cómo manejar el dinero, a quién imitaste, a quién consciente o inconscientemente alabaste como fuerte o juzgaste como débil”.
Todos en el estudio continuaron luego practicando los pases mágicos. Después de un rato, Linda y Raúl fueron capaces de girar al otro y ser girados, con un poquito más de gracia; y esta vez, cuando se estrecharon las manos, el apretón fue más equilibrado.
“Esta forma puede dar empuje para ayudarles a ser conscientes de la forma en que han manejado su energía; puede darles una probada del gozo y la elegancia del guerrero-viajero”, dijo Carlos castaneda, “un ser que no es ni descuidado, ni manejado por el miedo –que está en vínculo con lo ilimitado, que da gracias al Espíritu y sigue su flujo en las más pequeñas interacciones”.
“¿Qué te cuesta, Raúl? ¿Qué te cuesta, Linda?” susurró. “¿Qué te cuesta hacer una revisión total, un recuento real de tu vida y tu energía?”
Más información ir a la página: www.verdeclaro.net
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¡Recolectando Nuestra Cosecha de la Década Pasada, y Ensoñando Hacia Delante la Nueva!
Es un placer anunciar una nueva serie de clases de tensegridad!
Las clases se guiarán simultáneamente en diferentes grupos alrededor del mundo, por los representantes de grupos de práctica en colaboración con Cleargreen
Invictus
Más allá de la noche que me cubre negra como el abismo insondable, doy gracias a los dioses que pudieran existir por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias nunca me he lamentado ni he pestañeado. Sometido a los golpes del destino mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas donde yace el Horror de la Sombra, la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal, cuán cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
William Ernest Henley
Lugar:
Academia de Danza. Uxmal # 989 entre Republicas y Eje 8 Col. Santa Cruz Atoyac.
Metros: Zapata y Coyoacán. México D.F.
Fechas:
Los Domingos 31 de Enero y el 14 de Febrero.
Horario:
Registro: 16:40
Clases: 17:00 a 19:30
Costo:
$150 pesos por clase..
Nota: Favor de traer la cantidad justa Gracias.
Contactos:
Sofía Aragón
- teléfono: (52-55) 55498646
- celular: 04455-41841944
- correo: monica@area.com.mx
Oswaldo Ramírez:
- teléfono: (52-55) 57848522
- celular: 04455-35500290
- correo: vientoambar@yahoo.com.mx
Se recomienda traer ropa comoda, una colchoneta así como un lapiz y una libreta.
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“Ensueños de Quetzalcoatl”
27 y 28 de Junio del 2009
Intentar…requiere imaginación, disciplina, propósito, y afecto. En este caso, intentar significa que adquieres un conocimiento corporal indiscutible de que eres un ensoñador. Sientes con todas las células de tu cuerpo, con todas las fibras de tu ser, que eres un ensoñadordon
Juan Matus

“¿Cómo está su ensoñar?” preguntó Carlos Castaneda a un grupo de estudiantes, sentados dentro de un estudio cerca de la Alameda, en la ciudad de México, durante un crepúsculo al comienzo de la primavera.
“¿Y qué es lo que están ensoñando?” añadió Florinda Donner-Grau. “Bueno”, contestó una estudiante, “anoche, soñé que estaba trabajando en un programa nuevo de computación, en un diseño; era realmente un diseño maravilloso, muy funcional, centrado en torno a una forma espiral en fluido movimiento, y mi jefe estaba deleitado… Bueno” continuó la estudiante, encogiéndose de hombros, “fue sólo un sueño…”
“Qué quieres decir con ‘sólo un sueño’” preguntó Florinda Donner-Grau. “¡Te das cuenta de que lo infinito, podría estarte dirigiendo hacia ese diseño y que tú estas reprimiéndote a ti misma!” “¿Yo, reprimiéndome a mí misma?” preguntó la aprendiz. “¡Mi jefe es quien me está reprimiendo! A él no le gusta nada de lo que yo o cualquier otro diseñe; no quiero presentarle otra cosa, nada más para que me ridiculice enfrente de los otros, y, en todo caso, ¿quién soy yo para proponerle algo nuevo a mi jefe? ¡No me atrevo!” “Quieres decir que no te atreves a ensoñar ir más allá de tu percepción limitada, ir más allá de las limitaciones de tu linaje, de tu cultura”, interpuso Carlos Castaneda. “¿Están algunos otros de ustedes ‘atascados’ de la misma manera en su ensueño?” preguntó.“Si están ‘atascados’ en la primera atención de sus acuerdos cotidianos, también van a estar ‘atascados’ en la vastedad de la segunda atención”. “Bueno”, dijo otro estudiante, “yo actúo del mismo modo. En la universidad realmente quiero aprender, pero me detengo a la hora de preguntarle al profesor algo que no entiendo y prefiero preguntarle después a otro estudiante. Y si no puedo encontrar otro estudiante que sepa la respuesta, entonces me digo ¿Pus ya p’a qué? De todas formas no hay nada que pueda hacer, lo más seguro es que voy a reprobar esta clase”.
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“Don Juan se acuclilló frente a nosotros. Acarició el suelo con gentileza… Solamente si uno ama a esta tierra con pasión inflexible puede uno librarse de la tristeza –dijo don Juan-. Un guerrero siempre está alegre porque su amor es inalterable y su ser amado, la tierra, lo abraza y le regala cosas inconcebibles…
Ese ser hermoso, que está vivo hasta sus últimos resquicios y comprende cada sentimiento, me dio cariño, me curó de mis dolores, y finalmente, cuando entendí todo mi cariño por ella, me enseñó lo que es la libertad… Solamente amando a este ser espléndido se puede dar libertad al espíritu del guerrero; y la libertad es alegría, eficiencia, y abandono frente a cualquier embate del destino…”
Carlos Castaneda
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El Tour de la Conciencia: Reconociendo Nuestra PlenitudUna serie de seis clases para Grupos de Práctica, guiados por Representantes de Grupos de Práctica en colaboración con CleargreenDel 11 de enero al 29 de marzo, 2009
Las palabras de don Juan para Carol Tiggs y para mí, antes de partir, fueron ‘olvídate del ti mismo y no temerás nada’. Su sonrisa y el movimiento de su cabeza fueron invitaciones a ponderar su afirmación.
— Carlos Castaneda
“Qué interesante”, solía decir Carlos Castaneda a sus aprendices, “aunque los seres humanos están atrapados en la posición del punto de encaje del MÍ-MÍ-MÍ –¡más para mí; todo para mí; quiero también eso! la posición del excesivo auto-reflejo– realmente no nos tratamos del todo bien a nosotros mismos”.
“En lugar de comer bien, dormir lo suficiente y detener la constante crítica hacia nosotros mismos”, continuó Carlos Castaneda, “nuestras vidas tan ocupadas, desordenadas y apresuradas nos fuerzan a hacer lo opuesto y nuestro ser ‘incompleto’ –el cuerpo físico sin el cuerpo energético—grita por la atención de lo que perdió”.
“Para salir de este dilema”, señaló Carlos Castaneda, “debemos reconocer el ser ‘completo’, mediante la inclusión de la mano del Espíritu hasta en los más pequeños detalles de nuestras vidas”.Más información